Mi nombre es Melisa. Hasta hace un año yo era simplemente una chica normal. Tenia deseos de esclavitud y podía llegar al orgasmo exclusivamente con el dolor. No era algo que practicara a menudo, pero lo disfrutaba cuando sucedía. Mi vida estaba bien hasta el día en que yo leí una rara historia. Era sobre una chica que era atravesada por un asador, asada viva y comida. Creo que tuve mas orgasmos leyendo esa historia que los que tuve jamás en la vida. Ponía un consolador en mi ano, soñando que era el asador. Sabía que era una fantasía, que nunca viviría ese momento, pero era una fantasía divertida. Llegue a obsesionarme con la fantasía de ser asada viva e incluso perdí el contacto con amigos y familia.
Un día vi un anuncio en que alguien buscaba a una chica que deseara ser empalada y asada viva. Pensando que era broma conteste al anuncio. Solo quería alguna cosa que alimentara mi fantasía. Tras unas cartas con ese hombre, me sorprendía al ver que él era sincero en su petición. Para él no era una fantasía sino una realidad.
Saber eso hizo que sintiera un gran nerviosismo y no conteste durante semanas.
A veces asusta pensar que las fantasías pueden convertirse en realidad.
Durante muchos días pensé en la oferta de ese hombre. Era lo que siempre había soñado y me había masturbado con eso. Me preguntaba si realmente me gustaría hacer realidad mi fantasía. A veces me tumbaba en la cama y creía sentir como el asador entraba por mi ano hasta aparecer por mi boca.