Me gustaba divertirme poniendo cachondo a amos que se conectaban conmigo por internet, solia decirles que queria ser su esclava sexual, sin limites y que me entregaria a ellos. Nunca pense que se podria poner contra mi.
Me gustaba divertirme poniendo cachondo a amos que se conectaban conmigo por internet, solia decirles que queria ser su esclava sexual, sin limites y que me entregaria a ellos. Nunca pense que se podria poner contra mi.
Uno de las decenas de amos de los que me rei, me dijo muy seriamente que si aceptaba ser su esclava no aceptaria un solo no y que haria lo necesario para que cumpliera mis promesas. Yo pense que solo era una amenaza mas de un tio cabreado por darse cuenta de que se estaban riendo de el.
El dia siguiente fue mi tranquilo, aburrido podriamos decir, me acoste en mi cama.
Pero cuando desperte me encontre metida en una jaula en la parte trasera de una furgoneta sin ventanas, amordazada y atada de pies y manos. Aterrorizada sentia el avance del vehiculo y los baches sobre mi cuerpo desnudo.
El vehiculo llego a su destino, se abrio la puerta y aparecio el hombre que habia prometido esclavizarme.
Se acerco y me dijo; Hola puta, es la hora de esclavizarte, como decias en el mesenger.
Abrio la jaula y me puso una cuerda alrededor del cuello y arrastar, de una forma muy violenta me saco del vehiculo para llevarme al duro suelo de una cochera, hay muchas herramientas y una puerta que abrio. En el suelo me revolvia intentando desatarme unitilmente.
Con gran fuerza ese hombre alto y fuerte me cargo sobre su hombro y se dirigio a la puerta que tenia unas escaleras que llevaban a un cuarto subterraneo. Cuando entramos mis ojos se fijaron en que todo estaba cubierto con mantas. Me tiro sobre una mesa de metal, y quede boca arriba atada con las manos a la espalda y con gran violencia me ato las piertas a la mesa dejandolas abiertas.