Es increíble como la gente pierde el control y se enferma con los juegos de azar. Nunca dejaré de sorprenderme al escuchar la apuesta de un hombre desesperado, de un hombre que sabe que ya casi todo está perdido pero no lo quiere aceptar, y en un intento adrenalínico e insensato de recuperar todo lo perdido, pierde mucho más de lo que tiene. Yo estoy muy metida en ese mundo, pues soy la colaboradora más cercana de una mujer muy adinerada, cuya pasión y más amado pasatiempo son las apuestas… pero más cobrarlas.
Primero me presentaré. Mi nombre es Andrea Cáceres, soy perito contador y estudio en la U. auditoria. Todos me llaman Andy de cariño. Mido 1.60 mt. y soy muy delgadita, razón por la que me apodan “la flaca”. Mis medidas son 80 de busto, 85 de caderas, pero tengo 55 de cintura. Y a pesar de estas medidas tan diminutas lo tengo todo bien puesto y muy bonito. No por nada me has dedicado varias veces “La Flaca” de Jarabe de Palo. Soy de piel blanca como la nieve, pelo negro liso y ojos cafés claros, casi miel.
Soy de pocos recursos económicos, por lo que cuando conseguí hacer prácticas con la que es todavía mi jefa, me esforcé mucho para ver si quedaba contratada por ella. Para mi sorpresa, no solo quedé contratada, sino de una vez como su asistente con un sueldo bastante alto para una muchacha de mi edad. Tengo apenas 20.
