Ella esta habituada al dolor y desea le brinde ese placer
-AMO, deme dolor, necesito el dolor que usted me brinda
-porquè habrìa de hacerlo?
-se lo suplico, AMO
-no me interesa tu suplica, no veo porque he de hacerlo
-porque solo usted sabe como calmar mis ansias de dolor, solo usted me llena
-bien puta, lo considerare si sabes como suplicarlo, mi tiempo es importante para gastarlo en solo darle placer a una puta como tù
Paso mis dedos por tu raja y esta escurriendo meto mis dedos y froto tus flujos en tus nalgas que de inmediato brillan asi embarradas de tus flujos de perra en brama toda una cerda viciosa, caliente, mojada.
Estoy esperándote en el lobby del hotel, estoy tomando un café y hojeo un periódico que estaba por ahí, aun es tiempo de que llegues, la habitación ya esta lista y ahí he dejado el gato, la paleta, el cinturón que usaremos en la sesión de spanking, se que te gusta ser azotada y mis manos me pican esperando el momento de ponerte sobre mis piernas y empezar azotar tus nalgas.
Entras al hotel y te acercas a mi.
-sr, su perra húmeda a sus pies.
Una sesión con la Gata
Esta no es una historia, es el relato de lo que le hice a mi esclava anoche. Una sesión para no olvidar.
Le digo Gata (Gatita, cuando se porta bien) porque tiene el cuerpo de una gata, flaca, menuda y negra; y se mueve como una gata meneando la cola. Es mi esclava y esta decidida a satisfacerme, aunque a veces no lo logra porque no soporta mis maltratos o le asusta demasiado lo que le pido y no se anima a hacerlo. Pero poco a poco y con el tiempo se que lo lograra; esta en su voluntad hacerlo.
Empecemos. La fui a buscar temprano, pero como siempre por esas cosas ajenas a mi voluntad termine robándola tarde, venia con su bolsito con ropa para cambiarse y sus juguetes. Estaba tranquila, lo cual me sorprendió y hasta le pregunte si no tenia miedo, me dijo que no, que el miedo le venia después.
Me la lleve a casa, al Establo mejor dicho. Apenas llegamos cambie radicalmente (como siempre) para convertirme en su amo. La mande a cambiarse mientras pedía una pizza. Le había prometido invitarla a cenar. Los minutos pasaban y ella no aparecía. Le di un minuto mas y le advertí que pasado este iría a buscarla de los pelos. Al no obedecerme fui a la habitación donde me sorprendí por su ropa, un uniforme escolar de pollera tableada, camisa y corbata. Complementaba con medias blancas de nylon. La agarre de los pelos y casi diría que la arrastre hasta un sofá donde la acosté en mis piernas, le levante la pollera y le di unas buenas palmadas. Acá cabe aclarar que si bien en un principio de nuestra relación le daba palmadas desde suaves hasta de mediana intensidad, actualmente el juego a crecido y le di unos señores sopapos con toda mi fuerza al punto de hacerla gritar. Su primer contacto de la noche con el dolor.
Es increíble como la gente pierde el control y se enferma con los juegos de azar. Nunca dejaré de sorprenderme al escuchar la apuesta de un hombre desesperado, de un hombre que sabe que ya casi todo está perdido pero no lo quiere aceptar, y en un intento adrenalínico e insensato de recuperar todo lo perdido, pierde mucho más de lo que tiene. Yo estoy muy metida en ese mundo, pues soy la colaboradora más cercana de una mujer muy adinerada, cuya pasión y más amado pasatiempo son las apuestas… pero más cobrarlas.
Primero me presentaré. Mi nombre es Andrea Cáceres, soy perito contador y estudio en la U. auditoria. Todos me llaman Andy de cariño. Mido 1.60 mt. y soy muy delgadita, razón por la que me apodan “la flaca”. Mis medidas son 80 de busto, 85 de caderas, pero tengo 55 de cintura. Y a pesar de estas medidas tan diminutas lo tengo todo bien puesto y muy bonito. No por nada me has dedicado varias veces “La Flaca” de Jarabe de Palo. Soy de piel blanca como la nieve, pelo negro liso y ojos cafés claros, casi miel.
Soy de pocos recursos económicos, por lo que cuando conseguí hacer prácticas con la que es todavía mi jefa, me esforcé mucho para ver si quedaba contratada por ella. Para mi sorpresa, no solo quedé contratada, sino de una vez como su asistente con un sueldo bastante alto para una muchacha de mi edad. Tengo apenas 20.