Realmente sado: fotos, videos y relatos sado gratis, porno y sexo sado, chat sado en Madrid, sado tubes.

Publicado el 2 de septiembre del 2010

Publicado el 1 de septiembre del 2010

Dos empresarios fundidos deben huir de la empresa. Antes de hacerlo, se sacan el gusto de cogerse a su secretaria.
Estabamos fundidos. Lo mejor era llenar las valijas con el dinero que habíamos juntado y huir, antes que los acreedores nos cayeran encima. Hacía meses que nos habíamos dado cuenta de que esa era la única salida, pero hasta ahora no habíamos tomado la decisión. Esa misma noche teníamos pasajes al extranjero, nos iríamos los dos, Rodrigo (mi socio) y yo, para siempre del país. No les habíamos dicho ni una palabra a los empleados. El lunes, cuando vinieran a trabajar, se encontrarían con la sorpresa, pero nosotros ya estaríamos lejos de su alcance. Sólo nos quedaba un gusto por darnos: cogernos a Julia, nuestra secretaria, fuera como fuera, por las buenas o por las malas. Por las buenas no iba a ser pues en los últimos días habíamos estado acosándola sin que ella se diera por aludida. Así que iba a ser por las malas. Años habíamos alimentado esa fantasía y había llegado el momento de llevarla a cabo. Si nos encontraban, daba lo mismo, pues la justicia ya tenía suficientes razones por estafa para dejarnos presos por el resto de nuestras vidas. Eran las seis de la tarde y ya todos los empleados se estaban por marchar. Marqué el interno de Julia y le indiqué que nos avisara cuando ya no quedara ningún empleado trabajando, y que antes de marcharse viniera a nuestro despacho que deseábamos hablar con ella.

Seguir viendo »

Publicado el 31 de agosto del 2010

Publicado el 29 de agosto del 2010

Publicado el 28 de agosto del 2010

Por razones de trabajo, tuve que desplazarme a un pueblo perdido del sur de España. Después de mi primera jornada matutina, mi gran temple como comercial informático no fue suficiente para evitar acabar de la estupidez de los jefecillos de la empresa hasta el mismísimo gorro. Apenas había desayunado y mi estómago protestaba desesperadamente por tener algo con lo que entretenerse.

Era pleno agosto, y a las cuatro de la tarde, las calles parecían haber sucumbido a una exterminadora guerra nuclear. Después de caminar largo rato por las desiertas callejuelas conseguí encontrar un lugar abierto:

“MENÚ DEL DÍA 3€”

“preguntar dentro”.

Por fuera, el bar tenía pinta de ser bastante cutre, pero a esas horas, estaba convencido de que no habría muchos más sitios donde poder elegir… así que entré. Por dentro… todavía era mucho peor. Parecía que hubiera pasado por allí una horda de bárbaros hambrientos de comida: había desparramados gran cantidad de restos de aperitivos, servilletas y colillas, cubriendo un suelo ya completamente despejado de gente. Todo el mobiliario, incluido la barra y las estanterías de las bebidas, era de madera oscura, envejecida y visiblemente agrietada por la humedad acumulada durante años. Las paredes, pintadas de en un blanco amarilleado por el tiempo, estaban tristemente decoradas por fotos nada actuales y enmarcadas en unos horribles dorados bastante pasados de moda, a tono con la época del entorno.

Al final de la barra, situada a la izquierda del bar, se encontraba una mujer morena que rondaría ya los 50 años. Con aire serio, no sé si de amargura o de pura mala ostia, estaba terminando de limpiar la barra, con las vitrinas ya vacías de comida y despejadas de bandejas y platos.

Con la mayor amabilidad del mundo, aunque sin mucha esperanza, me dirigí a ella:

- Querría comer algo… siento venir tan tarde pero es que acabo de salir del trabajo ahora mismo…y… bueno… es el único sitio que he encontrado abierto…

Seguir viendo »

Publicado el 27 de agosto del 2010

Publicado el 25 de agosto del 2010

Publicado el 24 de agosto del 2010

“Perdonad por lo soez y lo vulgar, perdonad por la dureza y la crueldad, que aunque light, puede herir la sensibilidad de más de una y uno.”

Esta historia, como todas las historias, tiene un principio y un final. El espacio comprendido entre ambos es el resumen de la vida de una joven, una persona, o eso fue en sus comienzos…

El Final

En aquellos días de verano, el calor adormecía mi cansado cuerpo totalmente magullado. Sentía el murmullo del cercano riachuelo y sabía que podría refrescarme un poco en sus tibias aguas. El amo me había soltado por vez primera desde hacía más de dos meses, y mi ama me había librado del ceñido cinturón que mantenía mi sexo encerrado. Me acerqué como siempre, a cuatro patas, puesto que desde aquella inyección, tan lejana en mis recuerdos, ya no podía volver a ponerme en pié. Cuando llegué a la orilla, me incliné y bebí un poco de aquella refrescante agua, fue muy estimulante sentir el frescor recorriendo mi cuerpo…en aquellos días de verano me sentí libre, una libertad rara puesto que no era dueña de mi propia vida, pero del todo hedónica.
Cuando los últimos rayos de sol dejaron el horizonte, oí en la letanía la voz de mi dueña, era hora de ir a mi caseta. La situaron convenientemente en el jardín de aquella casona de campo, propiedad de mi amo. Nunca dejaban que yo entrase en la casa principal, al fin y al cabo los animales, debían estar fuera, sin molestar a las posibles visitas. Mi amo enganchó la cadena de hierro a mi collar, engarzado de forma perpetua a mi cuello por medio de una soldadura. Después mi ama me colocó el cinturón de castidad (el cual solamente solían quitarme en tardes libres, como aquella, y por supuesto para montarme con otros animales) y así, me dejaron dentro de la caseta, con la cadena sujeta por medio de un candado a una argolla del interior y la puerta cerrada por el exterior. Ellos se alejaron sin más miramientos y se introdujeron en la casa principal. Aquella noche iba a ser un poco más fría para mí porque se les olvidó cerrar la pequeña ventana de cristal, única abertura de mi caseta, (después de la puerta), que por cierto era tan reducida en espacio como yo misma, apenas podía permanecer acurrucada sin tocar el techo y las paredes.
Con la llegada de la fría noche no tardarían en traerme el cuenco de la comida. Mi ama me lo coló por la ventana, derramando parte del contenido sobre mi cuerpo desnudo. Se alejó sin más dilación y cerró el portón de la casa. Pude ver a través de mi ventana cómo se encendía la luz de la habitación de mis amos y entre sombras y jadeos les vi hacer el amor hasta el amanecer…ahora era libre, ahora era feliz, era el comienzo de mi vida.

El Principio

Mi nombre es Ana, soy una chica algo apocada, muy poco sociable y muy reservada. Mi pelo, largo y rubio junto a mi estatura muy por encima de la media, hacen de mí objeto de atención cuando entro a cualquier sala, lo cual es motivo de comentarios a veces soeces sobre mí, y es que tampoco puedo quejarme de mi cuerpo, una figura estilizada, uno pechos pequeños pero muy firmes y un culete muy apetecible e irresistible para muchos hombres. Aunque apenas tengo los 20 años, me han dicho muchas veces que aparento los 30 por lo menos. Mi novio, se llama Pedro y es más mayor que yo, pero no me gustó por eso sino por sus amplios hombros y su cara de chico bueno que me enamoró desde que nos vimos por primera vez en la casa de mis padres. Él era un buen amigo de mis padres, y una tarde tomando café me lo presentaron, ya no pude separarme de él nunca más.
Ahora me encontraba en el altar, estaba a punto de casarme con Pedro y sabía que todo iba a salir bien desde ese momento.

Seguir viendo »

Publicado el 23 de agosto del 2010

Publicado el 21 de agosto del 2010

Pagina 1 de 4312345...Ultima »